Fotos: ACG

Morelia, Michoacán

Destinado a ser un día de celebración y regocijo, el dolor ensombreció de forma irreversible la conmemoración de la Independencia nacional en Morelia, luego de los ataques con granadas registrados el 15 de septiembre de 2008, durante la realización del Grito de Dolores.

Con flores y ofrendas, autoridades estatales y municipales, víctimas y familiares de las víctimas, acudieron a la plaza Melchor Ocampo, donde 14 años atrás se diera el primero de 2 ataques dirigidos contra la población civil que se había reunido para festejar a México, ante el Palacio de Gobierno.

El lábaro patrio a media asta quedó como testigo del luto que acompaña estas horas, donde el gobernador de Michoacán, Alfredo Ramírez Bedolla; el presiente municipal de Morelia, Alfonso Martínez Alcázar, y funcionarios de ambos órdenes de gobierno, se reunieron con las víctimas y los deudos de las víctimas, quienes colocaron flores en la placa que recuerda esta tragedia.

Las promesas por poco menos de 3 lustros reiteradas, el dolor que no se retira de la mirada de los afectados y sus seres queridos, la voz quebrada por la memoria, imperaron en la breve ceremonia, que desde 2009 se lleva a cabo en memoria las 8 personas que perdieron la vida, así como de más de 100 lesionados, en estos ataques, considerados el primer acto de terrorismo en México.

Al término, las autoridades se retiraron del sitio, mientras que los deudos y las víctimas sobrevivientes permanecieron por unos momentos más, entre charlas, lágrimas y un duelo que no finaliza.

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