Violencia intrafamiliar y aprecio por la lectura, dos cosas que dejó la pandemia: Rosario Herrera

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Morelia, Michoacán

El encierro al que llevó la pandemia del país derivó en varias situaciones. Por un lado, creció la violencia intrafamiliar, pero por otro hubo gente que comenzó a interesarse por la lectura y la cultura en general, observó Rosario Herrera Guido, quien es especialista en psicología, filosofía, igualdad sustantiva, además de narradora y poeta.

La explicación de este incremento en la violencia se debió, para ella, al tedio del encierro y la ambivalencia de las relaciones humanas:

“Se necesita ventilar las relaciones, las relaciones humanas siempre han sido muy ambivalentes, nos amamos y nos odiamos al mismo tiempo”.

Por otro lado, a la docente, entrevistada en conjunto con el escritor Leopoldo González en Primera Plana Radio, le pareció divertido que las autoridades presumieran una baja en los índices delictivos durante la cuarentena: “los índices de la baja criminalidad es porque no salían a la calle a que los mataran”.

El aspecto positivo fue que hubo personas no acostumbradas a la lectura que adoptaron este hábito o conocieron novelas a través de otras manifestaciones como el cine. La doctora en Filosofía y en Psicoanálisis consideró que la difusión de la cultura es sumamente importante “para no terminar como animalitos de la selva”, ya que se trata de un asunto espiritual, pero también tiene que ver con el desarrollo y la riqueza, la cual no puede existir si no hay cultura:

“Los empresarios y los economistas se equivocan diciendo que puede haber riqueza sin cultura y que todo es cuestión de producir”.

No obstante, destacó que en la función pública se ha dado “recortes descomunales a las letras”. Ejemplificó que en la Secretaría de Cultura de Michoacán (Secum) se editaban e imprimían 40 libros por año cuando ella formó parte del Consejo Editorial (entre 1996 y 2002), mientras que en 2020 sólo se publicaron dos.

“De ese tamaño es el recorte de la cultura y creo que es un buen indice para medir cuál es el destino de la cultura”, alertó.

Es por ello, continuó la escritora, que muchos artistas se han decantado por la vía autosustentable. Como es su caso, ya que en conjunto con otros nueve escritores financiaron por su cuenta la colección Diez narradores mexicanos más allá de la pandemia, que se suma a otra de poesía que se emitió previamente: Trece poetas contemporáneos más allá de la cuarentena, ambas editadas por la revista Letra Franca.

“Uno ya no se acerca a la cultura oficial porque las puertas están cerradas y creo que trabajamos con más libertad, trabajamos incluso con un estímulo muy grande porque sabemos que es totalmente independiente”, externó.

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