WhatsApp: la súper herramienta de muchos educadores durante la pandemia

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Morelia, Michoacán

Mi amigo Paco es profesor de una escuela normalista y debido a la pandemia del covid-19 tiene que darles clases de manera virtual a muchos alumnos que cuentan con un soporte tecnológico para ello. Sin embargo, hay muchachos, de bajos recursos, que no tienen en sus casas ni compu ni internet y solo poseen sus celulares y el deseo de usar sus datos móviles o acudir a un sitio Wi-Fi para conectarse a toda costa. Por fortuna, el buen maestro y estos tenaces discípulos cuentan con otro aliado:  las cuentas de WhatsApp.

Y es que esta herramienta, ideal para superar la falta de las clases presenciales, está resultando muy útil y funcional: los profes mandan como anexos materiales teóricos de apoyo, ejercicios básicos de adición y sustracción, listas bibliográficas, calendarios para realizar las dinámicas, tareas con días de entrega y un sinnúmero de orientaciones entre las que figuran la actualización de los horarios y la necesidad de leer y repasar todos los días, aunque sea un rato.

 Y, claro, no pueden faltar tampoco las cápsulas de preguntas y respuestas que resultan extenuantes para los académicos, aunque le aclaran las dudas a los jovencitos menos capacitados y a todo el salón.

Por otra parte, los estudiantes crean con mucha frecuencia sus propios grupos de WhatsApp, donde se pueden leer preguntas cómo estas: ¿estuvo fácil la clase?, ¿el teacher dejó actividades?, ¿alguien me puede pasar los apuntes?

Claro, también nos encontraremos en estos chats aclaraciones menos académicas como: ¡recuerden que mañana es el cumple de Andy y deben traer la botana para hacer la fiestecita después de la clase!, ¡mañana estudiamos en casa de Lucy, solo seremos cuatro, usaremos cubrebocas y no estaremos muy juntitas…!

En estos tiempos en que el virus nos obliga a trancarnos en las casas y a vivir momentos de angustia y desesperanza, el WhatsApp también está resultando una buena vía para dar consejos y mensaje de apoyo. A veces, sólo falta un emoticón para adivinar cuándo hace falta una parrafada de aliento.

La vida nos ha puesto una vez más a prueba y vamos a ganar una vez más esta batalla contra la enfermedad en el campo de la educación con el apoyo del WhatsApp y, en menor medida, de los correos electrónicos, pero, cuidado, que la tecnología nos sirva solo para compartir informaciones útiles, enseñanzas, buenas moralejas, alegrías, preocupaciones lógicas…  y, no, como a veces sucede, para darle alas a la desinformación, al desánimo, a las noticias catastrofistas y las fobias de quienes no han entendido que lo importante es la vida, el crecimiento y el futuro, todo lo demás es basura.

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