Ciudad de México, México
Como era de esperarse, debido a las restricciones causadas por la pandemia de COVID-19, el mundo recibió 2021 con las calles vacías y las reuniones públicas y fiestas prohibidas más allá de la intimidad de la familia. Aunque, por fortuna, en la mayoría de las capitales optaron por no cancelar las exhibiciones pirotécnicas, las cuales mostraron esplendor y transmitieron un mensaje de optimismo de cara a 2021.
Francia, por ejemplo, movilizó a 100.000 policías en las zonas urbanas para disolver las fiestas de Nochevieja y hacer cumplir el toque de queda a partir de las 20:00 horas del jueves. Además, en París, la mitad de las líneas de metro se cerraron por la noche, al igual que los bares, restaurantes y otras atracciones culturales.
El DJ francés David Guetta brindó un concierto en la pirámide del Museo de Louvre, en París, para celebrar el nuevo año, el cual fue disfrutado de manera virtual.

Con la nueva cepa de coronavirus propagándose rápidamente, el primer ministro británico, Boris Johnson, instó a los ciudadanos de su país a evitar grandes reuniones de cualquier tipo y a no reunirse con amigos o familiares, a menos que vivan en el mismo hogar. Allí se despidió el año con un espectáculo de luces sobre el río Támesis en Londres.

En Alemania, país que está cumpliendo una cuarentena hasta el 10 de enero, las autoridades han prohibido la venta de fuegos artificiales y han impuesto estrictas restricciones al número de personas que pueden reunirse en público. El ministro de Salud, Jens Spahn dijo que la nación tendría “la víspera de Año Nuevo más tranquila” que se recuerde en su historia.
Aun así, el espectáculo pirotécnico de La Puerta de Brandenburgo en Berlín fue majestuoso.

En Estados Unidos, las autoridades impusieron restricciones a las festividades en muchos estados y ciudades. En Nueva York, entretanto, no se suspendió el descenso de la archiconocida bola iluminada del Times Square durante la tradicional cuenta regresiva hasta la medianoche, pero el área fue cerrada al público.

En Australia, uno de los primeros países en recibir el Año Nuevo, la exhibición de fuegos artificiales en el puerto y la Ópera de Sídney se mantuvo, pero las autoridades no permitieron que las multitudes se reunieran para verlos.

Rusia, sin bajar la guardia ante el COVID-19, le regaló al mundo un show de luces que será siempre recordado.

En la mayoría de las ciudades de la India se impuso un toque de queda nocturno y otras restricciones para evitar grandes reuniones de Año Nuevo, pero, nadie pudo impedir que la alegría de las gentes se desbordara.

Estos arcoíris de luces y colores parecen gritarle al mundo, que, más allá de crisis sanitaria y económica, los pueblos están decididos a conquistar una nueva normalidad para seguir con sus vidas y sus éxitos. Las vacunas parecen ser la mejor apuesta…







