FOTOS: Cuauhtémoc Castañeda

Cuauhtémoc Castañeda – Morelia, Michoacán

Hoy no hay multitudes ni se alzan los rudos brazos de los trabajadores de la construcción con las cruces para honrar a su patrona. Tampoco hubo música de acordeón, guitarras ni violines. El templo está vacío. Apenas un solitario hombre, enfundado en la playera de Monarcas, eleva plegarias frente al altar del Santuario de Guadalupe.

Afuera aparece un matrimonio con cubrebocas. Lleva tres cruces de flores naturales. Discretamente entra al recinto, las deposita frente al altar, se santigua y se va. Ni un alma más. No hubo públicamente la tradicional misa a la Santa Cruz, en el día de su celebración. Tampoco comelitonas en la obra, con carnitas, cerveza y Coca-Cola, con cargo al bolsillo del Inge, como es la tradición.

Los fieles respetaron las medidas de aislamiento social decretadas por el Gobierno de Michoacán para inhibir el riesgo de contagios de COVID-19, en momentos en que se ha anunciado los días más intensos de crecimiento de casos positivos.

El emblemático recinto está casi en penumbras, apenas con la luz indispensable. Cada año recibe el 3 de mayo a miles de devotos. Hoy están ausentes los trabajadores de la construcción, fieles creyentes de la Santa Cruz. Tampoco vinieron las peregrinaciones de comerciantes, transportistas y colonos que llenan el templo.

Desaparecieron las aglomeraciones afuera en la explanada, frente al monumento ecuestre al Generalísimo, donde cada año se vive una auténtica romería en el concurso de cruces que elaboran con fe e ingenio los trabajadores de la construcción. Fierros retorcidos, clavos, varillas, trozos de acrílicos y madera que llegan a sus manos son transformados en verdaderas obras de arte.

La Calzada Fray Antonio de San Miguel, paso obligado a pie desde el centro de la ciudad al templo, extrañó el trajín de los contingentes, que desde la madrugada del 3 de mayo comienzan a dar vida a la zona, en su andar hasta el santuario.

Este año, la Santa Cruz se quedó esperando a sus fieles. Dominó el miedo y el temor al COVID-19, el padecimiento provocado por un virus que ha calado fuerte hasta en la fe.

DEJA UNA RESPUESTA

Por favor ingrese su comentario!
Por favor ingrese su nombre aquí