Cuauhtémoc Castañeda – Morelia, Michoacán
En un caso inédito del cual no tenemos memoria, el día de hoy, Domingo de Ramos, la Catedral de Morelia lució cerrada y sola, en concordancia con las disposiciones de emergencia nacional para prevenir el crecimiento de la pandemia de COVID-19 que está azotando y paralizando al mundo entero.
La conclusión de los trabajos de construcción de la Catedral de Morelia tuvo lugar en el año 1744, y desde aquel entonces ni con la gesta de Independencia, ni con la Revolución Mexicana o incluso con la Guerra Cristera o la reciente crisis del 2009 por la influenza AH1N1 había dejado de estar abierta al público en el inicio de la celebración de la Semana Santa.

El Domingo de Ramos es muy significativo para los católicos, ya que con él inicia la conmemoración de la Semana Santa, que en Michoacán por primera vez en su historia tendrá que celebrarse a puertas cerradas.
Muy temprano por la mañana el arzobispo de Morelia, Carlos Garfias Merlos, celebraba a puertas cerradas la tradicional misa de Domingo de Ramos y mandaba las bendiciones a través de las redes sociales y los medios de comunicación. No obstante, se logró colar media docena de fieles, a pesar de las medidas de seguridad impuestas por la Arquidiócesis de Morelia para evitar el acceso al público.

El atrio de la Catedral Morelia es hoy irreconocible al pensar cómo en estas fechas cada año ha lucido lleno y pletórico de fieles creyentes y artesanos, en la vendimia de las tradicionales palmas, donde se arremolinaban todos para conseguir las más bonitas y comprarlas, y así pasar con ellas al interior del sagrado recinto por la tan esperada bendición.
Hoy ese atrio luce desolado y triste, y con su repicar melancólico las campanas que anunciaban el mediodía nos recordaba que esta Semana Santa será completamente diferente a cualquier otra de la que tengamos memoria.

En total este domingo se celebrará tres misas en la Catedral de Morelia, todas a puerta cerrada; las dos que ya se realizaron (una a las 9:00 am y otra a las 12:00 m) y una tercera a las 6:00 de la tarde.
Monseñor Garfias Merlos exhortó a los sacerdotes y a la feligresía a acatar las recomendaciones y no realizar ni participar en misas de forma presencial, y fue muy claro al indicar que si algún padre oficia la sagrada misa ignorando la disposición de aislamiento social, estará sujeto a las sanciones que la autoridad marque, por desacatamiento de esta recomendación.

Cabe señalar que por esta disposición todas las actividades por la Semana Santa serán a puertas cerradas sin la participación física de los fieles católicos.
Por su parte el Papa Francisco ofició la tradicional misa en la Basílica de San Pedro, con su Plaza completamente vacía, y sólo fue acompañado por una veintena de monjas y clérigos.
El Sumo Pontífice indicó que esta pandemia “hay que afrontarla con valentía” y resaltó que el coronavirus ha cobrado la vida de más de 65 mil personas en todo el mundo.
El llamado que hace el sucesor de San Pedro en esta inusual misa de Domingo de Ramos, llega después del mensaje de varios líderes del mundo, entre ellos Donald Trump, que pide a los estadounidenses prepararse para una semana “horrible”, y ante el discurso de la reina Isabel II donde pedirá este domingo a los ingleses asumir unidos el desafío de la pandemia.











