Con la pena, pero el primer informe de gobierno del líder de la auto proclamada cuarta transformación resultó, en forma y fondo, una calca de los protagonizados por los “neoliberales del antiguo régimen”.
Nada nuevo que escribir a casa, la verdad sea dicha. Noventa minutos para la lectura de un texto autocomplaciente y dirigido más para el consumo de los seguidores y simpatizantes cuatroteístas, seguramente convencidos también de su “victoria moral”.
Sí, díganos que por ahí va ‘la nota’ de todo lo dicho este domingo por el presidente Andrés Manuel López Obrador en el mensaje por su primer informe de gobierno: si ya antes había decretado la muerte del neoliberalismo, ayer tocó la declaratoria oficialista de la “derrota moral de los conservadores”.
Y aplaudan los creyentes: ha descubierto López Obrador una incapacidad supina de los conservadores para reagruparse o siquiera crear un grupo o facción fuerte y organizada. ¡Pobres y desorganizados conservadores, ya no los hacen como antes!, ha hecho énfasis el presidente, que “toca madera” para que así sigan.
Bueno, en fin, primer informe de gobierno y la verdad, después de repasarlo, nos parecen más divertidas las mañaneras, donde por lo menos hay preguntas y uno que otro chiste de acomodados y presuntos reporteros; porque lo de este domingo, con todo y la parafernalia de los 500 invitados a Palacio Nacional, no fue más que un soliloquio plagado de frases ya muy conocidas y lugares comunes.
Vaya, hasta eso del pueblo que está “feliz feliz feliz” viviendo el sueño de la cuarta transformación resultó ya repetitivo, salvo que ahora incluyó a los empresarios en la cajita del “mundo feliz”.
Para que no quede duda de esa felicidad, ahí quedó la imagen grabada del mandatario dando las gracias a Carlos Slim, Carlos Salazar Lomelín y Antonio del Valle por su gran ayuda para la solución del conflicto con empresarios estadounidenses y canadienses por la construcción de gasoductos en el país.
Así es señoras y señores, como se oye: los empresarios al rescate de la cuatroté, muy convencidos ahora, han dejado las filas de la mafia en el poder, de la minoría rapaz, corrupta y gandalla… por decreto, faltaba más, han ingresado por la puerta grande al mundo feliz de AMLO.
Bueno, en fin. Nada nuevo que escribir a casa. Para ser el primero de la cuarta transformación, decepcionante el informe de este domingo.
¿La inseguridad? ¡Ni quién se acuerde en Palacio! No empiecen. El pueblo está feliz feliz feliz…
¡Ah, para decretazos!
Aquí se queda… ¡aquí entre nos!







