Hay alerta al más alto nivel del poder público. Y admiten que la coordinación y esfuerzos contra la delincuencia y la violencia en el país dejan mucho que desear. Lo admiten ellos y lo sufren las mexicanas y mexicanos: cada mes que pasa nos informan que fue el peor… y que viene el peor.
Cada 30 días se rompen récords macabros. En el fúnebre espectáculo, los muertos son números. Más o menos, según los datos de cada quien. Oficialmente y cómo se le quiera ver: un desastre.
Ahora se acuerda un nuevo plan para intentar revertir la situación. A esta columna nos llega información de programas, compromisos y tareas que representantes del Gobierno Federal y todos los gobiernos estatales fijaron en la reunión de seguridad que tuvo lugar el pasado lunes a convocatoria del Ejecutivo michoacano, Silvano Aureoles, en su calidad de presidente de la Comisión de Seguridad de la Conago,
Como la crisis a todos pega, la convocatoria de Silvano Aureoles tuvo una respuesta inédita en lo que va de este sexenio. Por primera vez -nos informan también- se juntaron todos los secretarios del gabinete de seguridad (Defensa Nacional, Marina, Seguridad Ciudadana y comandancia de la Guardia Nacional) con los gobernadores de todas las entidades federativas.
Acudieron también los titulares del Secretariado Ejecutivo del Sistema Nacional de Seguridad Pública; de la Subsecretaría de Seguridad y Protección Ciudadana; de la Secretaría General del Centro Nacional de Información; de la Unidad de Políticas Estratégicas con Entidades Federativas y Municipios, y de la Comisión del Órgano Administrativo Desconcentrado de Prevención y Readaptación Social… no faltó nadie, pues, con tareas específicas en materia materia de seguridad.
La lista de acuerdos es larga. Estos son los principales, con el compromiso de llevarlos a la práctica en lo inmediato:
1) Contra la incidencia del homicidio doloso. Trabajar en un sistema nacional de medición y monitoreo, y el diseño de un modelo similar al que permitió abatir el secuestro.
2) Establecer un esquema de coordinación y un convenio que delimite claramente qué le toca a los estados y qué a la Guardia Nacional,
3) Endurecer acciones contra la toma de casetas y carreteras, sin consideraciones políticas, pues ninguna manifestación de ningún grupo puede estar por sobre los derechos humanos y las garantías individuales. Es un delito que es facultad de Fiscalía General de la República, pero requiere del apoyo de la Guardia Nacional y de los estados. La Fiscalía atraerá la investigación sobre este delito.
4) Seguridad Pública con Neutralidad Política. Se acordó retirarle los colores, banderas e ideologías a la responsabilidad de la seguridad; la violencia requiere del absoluto y neutral compromiso de los gobiernos.
5) Despliegue de la Guardia Nacional. Michoacán, junto con otros cinco Estados, serán prioritarios para las operaciones de la Guardia Nacional. En el caso de Michoacán, la Guardia está dividida en 13 regiones, de las cuales sólo operarán 9, en las que hay presencia total de 7 mil 300 elementos y 9 mandos regionales.
6) Mesas Estatales y Regionales para la Construcción de la Paz. Serán el eje rector de la Estrategia Operativa de Seguridad que se implemente con la Guardia Nacional.
7) Modelo policial y justicia cívica. Compromiso para garantizar un estado de fuerza óptimo en cada región.
Empieza, así, una nueva etapa para pacificar al país. A ver.
Aquí se queda… ¡aquí entre nos!







