El nombramiento de José Manuel Mireles Valverde como subdelegado del ISSSTE en Michoacán tiene mucho de fondo político y, por supuesto, llama a la especulación sobre los movimientos en el tablero local rumbo a las elecciones de 2021.
Para empezar, hay que decirlo con todas sus letras, la incorporación del fundador de los grupos de autodefensa a la estructura del Gobierno Federal se da por la instrucción directa del presidente Andrés Manuel López Obrador, quien además provoca que el nombramiento ocurra durante su más reciente gira a la entidad, el domingo pasado en Huetamo y Tuxpan.
No hay que olvidar que Mireles acompañó a López Obrador durante toda su campaña presidencial y ya como presidente electo y en funciones ha contado con la “asesoría” del médico de Tepalcatepec en temas de seguridad.
Para un presidente que gusta de gobernar a partir de emociones, lo anterior cuenta mucho: Mireles participará ahora en la definición y ejecución de políticas públicas ni más ni menos que en uno de los sectores que más ocupa la atención de López Obrador: la salud.
No es difícil pronosticar, entonces, que Mireles tendrá carta abierta para involucrarse y posicionarse en todo lo que dicte la política social de la cuarta transformación. Con una ventaja que bien sabrá explotar el más mediático de los ex líderes de las autodefensas: su nombramiento fue una instrucción directa del presidente, y de él y sólo de él es representante en Michoacán.
López Obrador suma así a un personaje con liderazgo e influencia en algunos sectores sociales y refuerza y sella la delegación del Gobierno Federal en el estado, sobre todo en lo político.
Mireles, en tanto, saca ficha en automático para las candidaturas y campañas del 2021. Lo que es, además, su anhelo y gran objetivo.
Aquí se queda… ¡aquí entre nos!







