Foto: ACG

Días tristes y aciagos fueron estos, definió el gobernador Silvano Aureoles, echado para adelante en medio de la tragedia y el dolor que provocan lo único irreparable e inevitable de la vida: la muerte.

Tocó esta vez que asaltara por sorpresa y arrebatara, en un accidente, la vida de dos de sus amigos, además cercanos colaboradores. “Terrible circunstancia que nos ha cimbrado a todas y a todos”, admitió el mandatario en el homenaje que les rindió al secretario de Seguridad Pública, Martín Godoy; al titular del Seguro Popular en la entidad, Germán Ortega, y a los pilotos Humberto Suárez y Arturo Esquivel.

Mensaje e imágenes conmovedoras las que vimos en el homenaje. Pero también de enorme claridad: el gobernador confiaba en Martín Godoy y confiaba y quería fraternalmente a Germán Ortega, “excelente amigo y protector (médico) de mi familia”.

Que no haya dudas de esa confianza y de esa lealtad. Bien dicho por el gobernador, bien entendido por todas y todos los que lo escucharon.

Echado para adelante el gobernador. Otra imagen a destacar: hoy más que nunca consolidado su liderazgo, político y de gobierno. Ni hablar: hay episodios que marcan y son parteaguas.

Y lo dicho: el mejor homenaje está por venir. Honrando su memoria, defendiendo su legado y trabajando por los proyectos compartidos.

Buen mensaje, bien entendido por los que escucharon.

Aquí se queda… ¡aquí entre nos!

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