Melissa García – Morelia, Michoacán
Por cada minuto que pasa luego de sufrir un paro cardiopulmonar las personas tienen 10 por ciento menos de probabilidad de sobrevivencia, expuso Gustavo López Orozco, presidente de la Sociedad Michoacana de Medicina de Urgencias y Emergencias, la que junto con el Ayuntamiento de Morelia impulsa el programa Morelia Cardiosegura, en el que se capacita a personal municipal para la atención de manera inmediata de estos casos.
En Morelia se habilitarán 10 zonas con desfibriladores automáticos:
- Unidad Deportiva Indeco
- canchas municipales de fútbol
- instalaciones municipales de Manantiales
- Clínica Municipal Poniente
- Palacio Municipal
- módulos en los cuatros sectores del Centro Histórico
Estos últimos serán atendidos a través de la Policía Morelia, precisó Roberto Reyes Cosari, Secretario de Bienestar y Política Social del Ayuntamiento.

En conferencia de prensa realizada en la Sala de Cabildo del Ayuntamiento, Reyes Cosari afirmó que por cada desfibrilador que aporte la sociedad civil, el Ayuntamiento dotará de otro más, como es el caso de Plaza Morelia, donde se contará con dos aparatos y se dará capacitación al personal del lugar.
El proyecto consiste en la unión de instituciones privadas y gubernamentales, así como de sociedades médicas, como la Cruz Roja, además de los Bomberos Municipales, empresas y comunidades como los Scouts de México, así como asociaciones religiosas, comentó en su oportunidad López Orozco, quien destacó que contar con capacitación, sitios cardioseguros, además de eslabones de vida como Protección Civil y Cruz Roja, permite brindar hasta un 80 por ciento de posibilidades de supervivencia al paciente afectado.

A decir del doctor Sergio Ramírez, se busca que a través del programa exista una estandarización continua en la capacitación y respuesta ante la eventualidad de los paros cardiacos. Recientemente, ejemplificó, se registró un caso en el Centro Histórico de Morelia, donde se dio una atención temprana por parte de la Policía de Morelia, quienes ya contaban con un aparato en su unidad, con lo que se salvó la vida al paciente.
Actualmente, destacó, la Policía Turística de la capital michoacana ya tiene capacitación y cuenta con un equipo móvil. Cada desfibrilador, cuantificó, en promedio tiene un costo de 25 mil pesos.
Las condiciones de la ciudad hacen que sea muy complejo el traslado del personal de emergencias, indicó, por ello la capacitación para la población abierta es esencial. Lo idóneo, precisó, sería que a todas las personas que les toque un evento de esta naturaleza sepan que hacer, para que brinden un apoyo adecuado con el propósito de que los sistemas de emergencia tengan tiempo para llegar y “no depender de una o dos ambulancias que cuentan con los desfibriladores”.







