Vergüenza y preocupación para los partidos políticos (incluyendo al gobernante y lopezobradorista Morena) lo que ocurrió el domingo en seis estados donde hubo elecciones: sólo acudieron a las urnas 3 de cada 10 ciudadanos. Diría una de las ya clásicas del de Macuspana: sus dirigentes y candidatos no influyen ni en su casa… ¡ah! Pero cómo salen caros al erario.
Desplantes y cinismo aparte, los del dirigente panista Marko Cortés. De antología sus maromas para intentar explicar lo inexplicable, justificar lo injustificable y al final hacer el ridículo.
Perdió dos gobiernos que eran de su partido, uno de ellos, Baja California, donde habían repetido triunfos durante treinta años. Ahí también perdieron los cinco municipios de la entidad (Tijuana, Mexicali, Ensenada, Tecate y Rosarito) y la mayoría en el Congreso. Tampoco supieron conservar el gobierno en Puebla con un candidato no panista, sino que les impuso el partido Movimiento Ciudadano…
A nivel municipal y de congresos locales tampoco les fue bien a los de azul: en Aguascalientes, donde son gobierno, perderán 6 de 11 alcaldías, y en Quintana Roo 12 de 15 curules estatales.
De ese tamaño fue el guamazo. Pero Marko Cortés se pone las gafas oscuras, congela la sonrisa (así se le va a quedar si no cambia la mueca) y sale a las cámaras: “con mucha alegría y satisfacción podemos decir que seguimos siendo mayoría en Aguascalientes y triunfamos en Durango (tendrán el mismo número de alcaldías que el PRI) y en Tamaulipas (con mayoría en el Congreso local)”.
Mejor que se esconda. Pueden caerle los huevazos, jitomatazos y cubetazos.
REZARLE A SAN ANDRÉS
¿Y hacia dónde apuntan los aires en el gobernante partido Morena?
No, no todo es aroma de triunfo. Indudable ganador en la jornada de este domingo, sin embargo, su presencia arroja dudas: ¿esa es la efervescencia por la Cuarta Transformación? ¿El júbilo alcanza apenas (y con penas) para ganar gobiernos estatales (Puebla y Baja California) con participaciones que si acaso rozan el 30 por ciento del padrón?
Quedó claro: el guinda no es como lo pintan… o sólo pintan porque los demás están peor. O sea, en tierra de ciegos el tuerto es rey… por lo pronto.
Y que tomen nota: hoy por hoy Morena sigue siendo Andrés Manuel López Obrador.
Que no se engallen ni se engañen morenas y morenos: tienen que seguirle rezando a San Andrés… su futuro político depende de que esa veladora no se apague.
Aquí se queda… ¡aquí entre nos!







