Los ambiciosos jóvenes que se hicieron del control del Partido Acción Nacional (PAN) desde hace cinco años, lo tienen hundido en una de las peores crisis de su historia, que para su desgracia aún no toca fondo, y aún así se despachan con sueldos que no corresponden a lo que hacen, más tratándose de dinero público.
La revista Proceso publica en su edición de esta de semana un reportaje sobre los “sueldazos” que devengan los integrantes del CEN del PAN, que en términos de la propia nomenclatura actual del blanquiazul, representan un gasto innecesario, pues en en sus estándares medibles, hoy como nunca los dirigentes panistas son improductivos, poco competitivos, una carga para las finanzas partidistas.
En el colmo, sus tres más recientes dirigentes nacionales, Ricardo Anaya, Damián Zepeda y Marko Cortés han quedado exhibidos, en los hechos, como muy buenos aprendices de las más viejas prácticas…¡del PRI!
Encadenando traiciones, Anaya primero se hizo de la coordinación parlamentaria de los azules, luego de la presidencia del CEN para desde ahí construir su candidatura presidencial, en sus formas, la más antidemocrática que se recuerde en la historia del PAN.
Ya candidato, Anaya impuso como su sucesor a Damián Zepeda (con un sueldo de 240 mil pesos, de acuerdo con el reportaje de Proceso), quien a su vez aprovechó el cargo para auto palomearse en las mejores posiciones de la lista de candidatos plurinominales al Senado de la República.
Al quite entró otro anayista, el michoacano Marko Cortés (sueldo de 171 mil pesos), quien con toda la marca de la casa, se hizo de la presidencia panista a partir de los acuerdos cupulares y la cesión de posiciones, entre ellas la coordinación parlamentaria en el Senado que inicialmente se había adjudicado Zepeda.
Entre los pianistas se comenta que Cortés negoció “con mucho gusto” la coordinación de Zepeda, quien siendo presidente no hizo nada por asegurarle al michoacano un escaño pluri en el Senado, como era su aspiración, marginándolo en los acuerdos que se amarraban con el PRD y MC en la alianza ‘Por México al frente’ que postuló a Anaya con los resultados ya muy comentados.
Así se las gastan los ambiciosos jóvenes que tomaron por asalto al PAN.
Jóvenes que ganan mucho pero son poco competitivos, improductivos. Una pesada carga para el partido.
No estamos muy lejos de poderlo reconfirmar. Ya vienen las elecciones estatales programadas para este año.
Aquí se queda… ¡Aquí entre nos!







