
Por Mali Hernández
• En marzo, cuando el amor acaba
• Prohibidos los ramos (de flores) en las mañaneras
• Ruly My King, el amo y señor de la opacidad: Morelia, repunta percepción negativa
Dice San Google que marzo es el tercer mes del año en el calendario gregoriano; su nombre deriva del latín Martius, primer mes del calendario romano que, a su vez, viene de Mars, nombre -también en latín-, de Marte, el Dios romano de la guerra. Además, es el mes de la mujer, el de los equinoccios de primavera -para el hemisferio septentrional-, y del otoño, para el hemisferio meridional (quihubo, ¿a poco se la sabían toda?). Marzo es también, el mes de cuando chorro de mexicanos empezaron a decirle a mi adorado Tatita: “quiero acariciarte bajo la lluvia… con un cable pelado”, osease, se nos acabó el amor gansístico y bien gacho.
Mi pobre Tatita (neta que el “Toritooooo” le quedó bien flaco), empieza a valer dos cucharas de bicarbonato en panza de indigestado y la muestra, lo que algunos medios han logrado publicar a pesar del embate de la maquinaria presidencial, aplastando cualquier indicio o referencia de la información:
Hace unos días, la organización México Elige volvió a difundir los resultados de sus encuestas -si son “patito” como defienden los amlovers, es lo de menos-. Lo cierto es que los chamacos estos dicen que hicieron un censo a través del Facebook, en el que participaron 8 mil 694 personas, todas mayores de edad.
Así, de acuerdo a las publicaciones periodísticas, México Elige dice que, mientras de noviembre a febrero mi Tatita pasó del 60 por ciento de simpatías al 73 por ciento (ya siendo presidente); al cierre de marzo, otro ganso le cantó al Jefe Supremo de todititos los mexicanos -mío no, porque ya decidí que soy rusa, pero igual lo amo (sarcasmo, lo aclaro no vaiga a ser que se confundan)-.
En marzo, -ah maldito amor-, mi Tatita precioso y bello bajó al 62 por ciento de las simpatías de los mexicanos encuestados; sí, 11 chinfladazos de un solo madrazo (carita de asombro, tristeza y desesperación en un solo emoticon).
En marzo mismo, empiezan los chismes de que si fulano ya le renunció, que si el de Hacienda no está feliz porque el Tatita a cada rato le lleva la contraria y lo desmiente en público y así, pasa la vida entre sollozos y amarguras medio gabinete presidencial. Brincar de marzo a abril, agudizó la coyuntura y a la lista de renunciados y despedidos, se sumó el chisme de que la flor más soberbia del ejido -aunque tiene unos ojazos precioso-, el casi oriundo de Tepito, don carnal Marcelo Ebrard, había dicho bye bye.
Lo cierto es que les urge ya, en serio, frenar y reflexionar: lo cierto es que el Presidente no tiene quién lo escuche, quién lo defienda y quién le diga: “Ganso, ¡la estás caqueando!” y eso, es traición.
Todo el mundo lo dice y nadie entiende pues que un principio básico y fundamental de todo este enredoso entorno virtual de la política mexicana tiene que ver precisamente con la falta de capacidad política de quienes hoy ostentan el poder. Esos que están más preocupados por ganar más que su propio líder moral nacional (ya vieron los sueldos del superdelegado y nene consentido, Roberto Pantoja Arzola y la polivedette Fabiola Alanís, esa misma que cuando estaba en el Instituto de la Mujer, mientras juraba en la cruz que defendía a las mujeres de Michoacán, permitía y encubría que su hermanito le diera unas tundas a su entonces pareja; ¡ah raza, viva la familia y la ceguera nepotista! Sí, ¡suel-da-zos!
Y así como estos morenos de chocolate, que antes fueron aviadores, perredistas, priístas y lavaconciencias, el entorno del apachurrado Gansito mexicano va de mal en peor. La burda defensa que hicieron los amlovers por el episodio que protagonizó Andrecito en su mañanera con el reportero Jorge Ramos, no es más que eso: una burda, tonta y desafortunada defensa de un hombre que está a punto de revertir, en el menor tiempo registrado, su otrora envidiable personalidad y encanto ante los mexicanos. Triste vida.
En Michoacán, Morena se ha convertido en un verdadero dolor de cabeza y nido de locos, uno más, para el pobre presidente (¿a dónde, a dónde, a dónde andará, mi héroe adorado, mi gran superYeyo?, ah, no verdad, perdón, me cegué). Divididos y locos, así están.
En el Congreso del Estado, por ejemplo, hace poco quitaron a Sergio Baéz de la presidencia de la Comisión de Gobernación y pusieron a la maquiavélica Cristina Portillo -neta no sé quién es peor, si la Alanís o la Portillo, las dos, igual me dan harto miedo-; la Cristy charolas se veía feliz chocando la diestra con Fermín Bernabé a media sesión. Y mientras ellos se engolosinan e indigestan, el que no ve el sol es el pobre de Alfredito.
Aunque dice que le vale, lo cierto es que el golpe de estado que le procuraron Cristina y Fermín Bernabé a Ramírez Bedolla, no se olvida. Desde que se rompió el triángulo amoroso, Alfredito ya no asiste casi a la sede del Legislativo, a donde debe de ir y casi vivir por el sueldazo que percibe.
Desde entonces para acá, siempre se sale de las sesiones y se va corriendo a la plaza de Capuchinas, a comprar la veladora abrecaminos con la comadre Juanita, pa ver si ya le dan una delegación federal y ganar lo mismo que su compita Pantoja.
POBRE MORELIA
Marzo no es solo el mes en el que el Gansito tricolor comenzó a perder el amor de los suyos, también Ruly My King, se ha consolidado como el piors presidente municipal que ha tenido la capital michoacana.
La incapacidad del hombre con el bigotazo más lindo del planeta y de su dudoso equipo de trabajo es tal, que ya no tiene punto de comparación y para acabarla de amolar, se le olvidó que nunca hay que escupir pa arriba, ¡ah raza tan chistosa pues!
Y fue en marzo también, cuando mi rey-casi dueño de mis quincenas próximas a acabarse, se burló de una reportera que le preguntó que qué iba a hacer con el incremento del 300 por ciento en los delitos que presentaba Morelia. Risueño, el King de Kings emuló al gansito tricolor y reviró: “no sé de qué me hablas, yo tengo otras cifras”. Antes de eso, se había burlado airadamente de la alcaldesa de Chihuahua, Maru Campos, que bajó su percepción 10 puntos en dos años.
Hoy, el Instituto Nacional de Estadística y Geografía a través de su Encuesta Nacional de Seguridad Pública Urbana (ENSU), le reviró a don Morón: en marzo, sí, en marzo, la percepción social de la inseguridad pública alcanzó en ese mes su segundo registro más elevado de los últimos cuatro trimestres, al pasar del 70.9 en diciembre de 2018 al 73.8 al cierre del tercer mes de este año, es decir, marzo.
O lo que es lo mismo: sólo el 26.2 por ciento de las personas mayores de 18 años que habitan en la capital michoacana, la consideran una ciudad segura. ¡Qué triste su vida, deveras!
Es el segundo pico de incremento importante en lo que va del gobierno moronista; el primero fue en septiembre de 2018, con el 79.7 por ciento de personas que creen que Morelia es muy insegura.
Y como ya me volví a pasar, en la otra les platico del amor platónico Morón-Chedraui. ¡Jelijes vacajiones people!







