El proyecto y el objetivo ya están planteados en la Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN) por el gobernador de Michoacán, Silvano Aureoles Conejo: hace falta un nuevo pacto federal para actualizar, modernizar y fortalecer el modelo educativo nacional, desde lo administrativo hasta -por supuesto- el proceso enseñanza-aprendizaje.

En la controversia que presentó el mandatario michoacano para precisar las responsabilidades que tienen, Estado y Federación, en el sistema educativo, están las bases del movimiento que empieza a dibujarse y puede prender, más ahora que la reforma educativa está atorada en la Cámara de Diputados por presiones de la Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Educación (CNTE).

Es esta relación, a veces perversa, que creció entre los gobiernos y el gremio magisterial, que obligó a Aureoles a poner sobre la mesa el pacto federal para el sector, que hoy se ha vuelto obsoleto, financieramente un desastre para los estados y un obstáculo para planes y proyectos diseñados para superar los problemas más apremiantes de la educación pública.

Por ahí van las intenciones -nos informan- del foro nacional por la educación, que se llevará a cabo en Ciudad de México a partir de una iniciativa de Silvano Aureoles que pronto encontró eco y respaldo entre otros gobernadores, legisladores y dirigentes de todas las fuerzas políticas.

La idea y el gran objetivo están expuestos: hay que establecer un nuevo esquema en la relación estados-Federación que se ajuste a la realidad, necesidades y condiciones de las entidades; que sea más equitativo en el actual sistema de coordinación fiscal, y que permita a los estados liberar recursos económicos y liberarse de la tensión y presión social que ya significa la relación con el sindicato de maestros, generándose un escenario en el que el último interés por el que se vela es el de los alumnos.

Resultan sugerentes en tal sentido los temas en que se ha dividido el encuentro en CDMX: Problemas y retos del federalismo educativo; constitucionalidad de los acuerdos en materia de educación, y desigualdad educativa.

De esa presentación y de su análisis, se espera que surjan los proyectos y compromisos para transitar hacia el nuevo pacto federal en materia educativa, que refuerce la reforma que se negocia para el sector y que vuelva a encauzar lo que a veces parece un barco a la deriva: la educación pública, sobre todo en el nivel básico, un desastre.

Frente a la cruda realidad, por ahí van las ideas y se definen los objetivos.

Aquí se queda… ¡Aquí entre nos!

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