El divisionismo del PRI
Morelia, Michoacán.- El Partido Revolucionario Institucional (PRI) claramente está dividido en Michoacán, los grupos al interior se encuentran preparándose para lo que sigue dentro del instituto político.
Víctor Silva actual dirigente estatal del PRI en el estado, se encuentra en medio de una batalla que se ha notado más en el Congreso del Estado donde su bancada tiene varios liderazgos, por lo que no será una tarea fácil.
Incluso Silva fue golpeado mediáticamente por uno de sus diputados Mario Armando Mendoza, luego de que el dirigente priísta fuera captado usando un helicóptero para acudir a un municipio.
Dentro del PRI hay tres grupos fundamentales, los Chonistas, reinistas y un grupo pequeño aún de fautistas, de los tres el de Jesús Reyna es el más fuerte, a pesar de que su líder se encuentra recluido por sus presuntos nexos con el crimen organizado.
El grupo de Fausto Vallejo también ha recibido varios embates, el ex gobernador no quiere dejar la política e incluso anda muy activo tratando de rehacer su capital político, aparentemente para posicionar a su vástago, sin que aún logre algo real.
Los chonistas son los que de han visto en una posición de rechazo a las acciones del Gobierno del Estado, incluso crearon un medio de comunicación financiado por el hijo del ex candidato a la gubernatura, cuentan claramente con tres diputados locales, algunas presidencias y la senaduría, por lo que también podrían provocar una lucha importante al interior en busca de espacios y candidaturas en el 2018.
Pero ese difusionismo sólo beneficia al Partido de la Revolución Democrática (PRD), que actualmente tiene el control de municipios importantes como Uruapan, además de la gubernatura, atrás se quedó Acción Nacional.
El PRD en busca de dirigente
El pasado fin de semana el Consejo Nacional del PRD tuvo sesión, en busca de su dirigente, sin embargo la lucha interna fue tan grande que debieron posponerla dos semanas más, mientras las expresiones determinan la forma en que será elegida Alejandra Barrales, para cerrarle el paso a Nueva Izquierda (Los Chuchos) que han perdido fuerza dentro del partido.
El futuro político del gobernador de Michoacán está en juego también dentro del PRD, sus operadores necesitan cabildear para evitar que Mancera imponga su carta.







